jueves, 28 de febrero de 2013
Puntos suspensivos...
"Siempre debes pensar antes de sentir..." Creo que me han repetido esa frase cientos de veces y en todas hago caso omiso de la advertencia. Si bien es cierto que tengo dos fracasos matrimoniales encima, mi vida amorosa no ha estado plagada de ejemplares que me conviertan en una mujer conocedora de las artes de amor, al contrario, mi espíritu extremadamente soñador e idealista siempre me jugó malas pasadas en ese sentido.
Con éste serán tres años desde mi última ruptura en una relación seria. Mi segundo divorcio me hizo entender que la libertad en la pareja solo es dable cuando el respeto es uno de los pilares que la sostienen, algo muy difícil de encontrar en estos y creo que en todos los tiempos... Traté por todos los medios de hacer que mi nueva situación fuera divertida, intenté hacerme de compañeros habituales sin compromiso alguno y creo que la pasé bien en un primer momento, todo era muy llamativo y muy divertido pero el tiempo, las palabras, el cariño y todas esas cosas ricas que te da la confianza al compartir las sábanas cambiaron nuevamente mi panorama de la situación y bueno, ya mas cerca de la base 4 que de la 3 entiendo que lo más probable es que todo lo hermoso que pueda sentir no me lleve a ningún lado...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario